Póker: Jugaremos de acuerdo con su rango:
Del 2 al 6: Jugaremos en la mano de cinco cartas.
Del 7 al 10: dividir a menos que se pueda jugaremos una pareja o un as y una figura en la mano de dos cartas.
De la Jota al Rey: dividir a menos que la mano también contenga una pareja de 10 o más alta.
Ases: Dividir a menos que se pueda jugar una pareja de 7 o más alta en la mano de dos cartas.
Escalera de color: Jugar en la mano de cinco cartas.
Dividir si la mano contiene: dos parejas de 10 o más altas, o una pareja de ases y cualquier otra pareja.
Si la mano contiene 2 otras parejas y un as: jugaremos las 2 parejas en la mano de cinco cartas y el as en la mano de dos cartas. Jugaremos una escalera o color en lugar de la escalera de color, si eso provoca que se juegue una figura o una carta mayor en la mano de dos cartas.
Escalera real: Jugar en la mano de cinco cartas.
Escalera real con una pareja: jugaremos la pareja en la mano de dos cartas.
Escalera real con dos parejas: jugaremos con la norma de dos parejas. Dividir la escalera real si un as o una pareja se puede jugar en la mano de dos cartas al mismo tiempo que se conserva una escalera o un color en la mano de cinco cartas.
Cinco Ases: Dividir a menos que se pueda jugar una pareja de reyes en la mano de dos cartas.
Publicado en Casino Links por: Mauro
Tener una pareja en la mano es una de las mejores jugadas del Hold’em, aunque no podamos evitar pensar lo contrario cuando nos toca, pero andamos cortos de fichas, ya que es usual que nuestra jugada no se convierta en la mejor después del flop; pero tampoco es una mano que se quiere desechar después de un pequeño aumento del bote. Hay dos maneras de jugar estas cartas.
La primera es aumentar la apuesta y dominar el preflop. Esto puede llevarnos a quedarnos con un solo oponente, haciendo que los demás se retiren. Si nuestro oponente no cae en el flop, iremos un paso adelante y llegaremos a tener un buen bote. Pero, en cambio, si tenemos dos o más oponentes a la hora del flop, lo más esperable es que haya una mano con una pareje mayor y perdamos nuestro aumento de la apuesta.
Aun si jugamos contra un adversario con dos overcards, lo más usual es que muestre una, y aunque no la muestre, si en el flop sale una carta más alta que nuestra pareja (es muy normal que esto pase), tendremos que ir con pie de plomo y puede incluso que lleguen a dominarnos por ir a la zaga.
La segunda forma se denomina “limpear”, e implica subir razonablemente la apuesta para ver cómo nos va en el flop; y si los resultados no son los esperados, lo mejor es retirarse. Leer más…
Publicado en Consejos, Póker, Trucos por: Felipe