Jackpot y resacas II
Estaba entonces en una decisión de esperar una docena de minutos a esperar por una silla libre o recorrer la sala en busca de algún jugador que desee irse inmediatamente.
Recorriendo la sala vio como una mesa de O’Shea’s Mississippi Stud poker wild match quedaba libre y se lanzo sin dudas.
Muchas veces se sintió como que necesitará porque se sienta en una mesa de poker y comienza indiscriminadamente a cambiar el crédito ganado por cerveza helada.
Comenzó por jugar un par de manos a fuego cruzado solo cuando tenía unas manos decentes, en cierto momento dado ya tenía una pila de fichas que superaba ampliamente los U$S 500 y recordó que ese era el detonante para irse silbando bajito.
Sin embargo no lo hizo y se quedo a jugar una última mano a ver que salía, abrió la billetera y vio que tenia solamente U$S 120 así que tenía que cuidar esos U$S 500 como si fuesen los últimos de la tierra, porque seguramente la tarifa de la habitación subiría el fin de semana.
Compro siete tickets mas y arriesgo U$S 100 de los U$S 500 que ya tenía. Mientras veía como una linda chica pasaba por detrás del con un vestido rojo, despampanando a todos en la habitación el distribuidor le anunciaba que había ganado el bote del dia de Mano Alta, por lo que se llevo un excelente premio de U$S 1000.
Luego de tarifas y pagar la bebida se quedó con algo cercano a los U$S 910 pero de todas formas era un buen comienzo.